miércoles, 21 de marzo de 2012


Fontcuberta tiende trampas para despojar de convicción a la imagen

 

El propósito inicial de la fotografía, fue el de servir como memoria y mostrar la realidad tal y como era, ya fuera “bonita” o cruda. Con el paso del tiempo este fin se ha ido distorsionando, y digo esto, porque a pesar de los diversos programas que existen para “adornar la realidad” aun se continúan exponiendo fotos documentales; fotos que son del todo censuras ya que muestran la realidad al desnudo, lo que para la gente de arriba se convierte en una verdad inaceptable.

Los medios de comunicación tenemos la responsabilidad de gestionar la información para que la audiencia tenga un criterio propio ya sea falso y verdadero sobre los hechos. Sin embargo con las imágenes, pasa algo muy diferente, ya que se tiene la idea de que la verdad solo se  prueba con los hechos y que mejor prueba que una fotografía. Sin embargo, existen imágenes que son bien pensadas para tomarse como metáfora, y es en este punto donde, el espectador se lo toma de manera muy literal.  

Ahora bien, la mayoría de las empresas y medios de información, están consientes de esto, y es por ello, que pueden manipular a la audiencia. Ya que la mayoría de ésta no cuenta con información para poder ver el trasfondo de esto.

Por ello, en este artículo se propone ser más críticos a la hora de juzgar las imágenes, donde no por el simple hecho de ser “lo popular” o lo oficial, quiere decir que son la verdad.

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